Lo que viene siendo esto que es

Una máquina que cambiará el universo es una metamáquina. Promete esa revolvición que terminará por matarla o en el mejor de los casos, convertirla en un montón de Big-Bang devuelto a ese cambio perpetuo que tanto recocija a los post1980.

Uno le quiere dar like en Facebook a esa cosa destartalada que promete con palabras como “cambio” y “universo”. Esa promesa fue la que nos hicieron nuestros papás cuando nos aseguraron que algún día podríamos salvar al mundo de los malos, mientras nos compraban o cultivaban bananitos Dole y los comíamos felices frente al televisor.

La máquina marea porque la animación de los tres niveles de verdad ocurre por encima de la corona. Hay que mirar hacia arriba y la lucecita cegadora genera el contraste necesario para que se formen tres círculos en 86 cuadros totales. Uno quiere bajarse y no tiene de donde agarrarse. La máquina que cambiará el universo no puede ejecutarse en tacones.

La máquina viene siendo esto que es porque somos adictos a la promesa de venir siendo. Sin futuro tridimensional no nos queda más que hacer girar una rueda metálica en presente, bajo el paraguas de un universo que nos cobija y que guarda un tímido portal en una bujía blanca comprada en sinsa. Miramos hacia arriba y esperamos como buen homo sapiens sapiens el rai al segundo nivel.